Nombres propios del modernismo en Astorga

El modernismo arquitectónico nació en Bélgica y se extendió por toda Europa durante la segunda mitad del siglo XIX y los primeros años del siglo XX. El movimiento artístico modernista se desarrolló siempre a la sombra de la burguesía, la única clase social que podía permitirse contratar a los arquitectos más exclusivos y dedicar abundantes recursos a la decoración de sus edificios.

Antonio Gaudí es el arquitecto modernista con un estilo más personal, y también el autor del edificio modernista más destacado de cuantos pueden verse en Astorga, el Palacio Episcopal. La sombra de Gaudí es alargada, y varios arquitectos que trabajaron en la ciudad en los años posteriores a la construcción del Palacio se vieron influidos sin duda por una obra tan singular. Sus nombres no son tan conocidos, pero bien merecen un recuerdo en estas líneas.

Modernismo en Astorga

La Astorga de finales del siglo XIX era una ciudad muy diferente a la actual, con una pujante industria chocolatera y una burguesía que había amasado pequeñas fortunas gracias al buen nombre del chocolate local. La diócesis también gozaba de una mejor salud económica, y la casualidad quiso que el obispo de la ciudad, reusense, eligiera a su paisano Gaudí para levantar un nuevo palacio episcopal tras el incendio sufrido por el anterior.

Palacio Episcopal de Gaudí

El Palacio Episcopal diseñado por Antonio Gaudí en Astorga es la obra más importante del arquitecto modernista por excelencia fuera de su Cataluña natal. De estilo neogótico, el exterior del palacio está inspirado en el ideal romántico del castillo medieval, mientras el interior tiene la disposición de una iglesia de planta de cruz griega.

Casa Granell

José Granell era uno de los industriales chocolateros más destacados de Astorga. En 1910 contrató los servicios de Antonio Palacios Ramilo para construir su nueva vivienda. El arquitecto, que por aquel entonces trabajaba ya en su obra más conocida, el Palacio de Comunicaciones de Madrid, diseñó un edificio singular, a la vez integrado en su entorno y con una personalidad inconfundible. Su fachada de la Casa Granell, coronada por un torreón modernista, es una de las imágenes icónicas de Astorga.

Versión modernista de la modernista Casa Granell

Iglesia de San Andrés

La Iglesia de San Andrés está situada en el barrio del mismo nombre, fuera del recinto amurallado de Astorga. Fue construida según el proyecto de Manuel Hernández Álvarez-Reyero, arquitecto de la Diócesis de Santiago de Compostela. Su apuesta por el ladrillo visto, más propio de la arquitectura industrial, convierte a la Iglesia de San Andrés en un edificio modernista experimental, atípico. Se trata de un edificio esbelto cuyas torres esconden elementos decorativos inspirados sin duda por la presencia de Gaudí en Astorga.

Palacete de Magín Rubio

El edificio albergó una fábrica de chocolate y la vivienda del industrial chocolatero Magín Rubio; en sus bajos estuvo instalado un almacén de coloniales, y en la actualidad alberga el Museo del Chocolate. El edificio ha de oler a chocolate hasta los cimientos después de tantos años. Obra de Eduardo Sánchez Eznarriaga, arquitecto astorgano, se levantó durante los primeros años del siglo XX en un estilo sobrio, aunque influido por el modernismo.

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