Museo de los Caminos

El Museo de los Caminos fue el primero en abrir sus puertas en Astorga, y lo hizo en el marco incomparable del Palacio Episcopal diseñado por Antonio Gaudí. El museo, que nació con la intención de albergar distintas piezas de la Diócesis que corrían el riesgo de perderse por uno u otro motivo, toma su nombre del papel histórico de Astorga como encrucijada, como cruce de caminos. Así, en Astorga se encuentran las dos grandes rutas que atraviesan la Península Ibérica: el Camino de Santiago y la Vía de la Plata. La peregrinación a Santiago es la temática recurrente de muchas de las piezas llegadas al museo desde todos los puntos de la Diócesis de Astorga.

Entre las piezas más importantes hay que mencionar un Cristo atribuido a Miguel Ángel e integrado en una excelente colección de cruces procesionales. Sorprende la profusión de tallas románicas, entre ellas el Crucificado de Poibueno. También es digna de admirar la amplia selección de trabajos de orfebrería que permiten apreciar la evolución de este arte entre los siglos XV y XVIII. El retablo de San Bartolomé, fechado en el siglo XV, es otro de los protagonistas de un museo en el que también hay sitio para la numismática y para el arte contemporáneo leonés, que tiene reservada la última planta del edificio.

El Museo de los Caminos es el más visitado de Astorga; y es que, a las piezas que hemos mencionado y a las otras muchas que alberga, hay que añadir los interiores del Palacio de Gaudí, que constituyen quizá el mayor atractivo de la visita.

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