¿Un Museo de la Semana Santa en Astorga?

Cartel anunciador de la Semana Santa de Astorga 2015

Cartel anunciador de la Semana Santa de Astorga 2015

El runrún lleva varios años ya en los medios: León promueve un museo para su Semana Santa. Pero hace algunos meses, con proyectos y plazos, con presupuestos más o menos claros, las noticias empezaron a hablar también de Astorga, incluyendo a la ciudad en el grupo de poblaciones que aportarían piezas a ese museo. Y la idea contaba con el apoyo del entonces presidente de la Diputación, Emilio Orejas (noticia).

Me cuesta entender que la Diputación apueste por concentrar la oferta turística en uno de los tres municipios de la provincia por los que no debe velar, y me cuesta más aún en el caso de Astorga, cuya Semana Santa lograba no hace tanto el merecido reconocimiento de ser de Interés Turístico Nacional. Espero y deseo que, con un nuevo presidente, la Diputación de León se dedique a las localidades de menos de 20.000 habitantes, y si quiere apoyar un Museo de la Semana Santa, que sea en Astorga.

Hay motivos para pensar que Astorga no puede permitirse un Museo de la Semana Santa, claro. Los económicos, sobre todo. Hace falta una sede para el museo, que tendría unos gastos de mantenimiento, hay que dotarlo de personal, que suele cobrar un sueldo… Y es lógico pensar que la Semana Santa, en torno a la que gira la vida en Astorga durante unas semanas cada año, tiene menos tirón los restantes once meses.

Con todo y con eso yo creo que el Museo de la Semana Santa de Astorga es no solo una buena idea, sino una necesidad, y lo es por varios motivos. En primer lugar, porque permitiría ampliar el recorrido turístico a uno de los edificios más bonitos y menos conocidos de Astorga, el Seminario, que necesita de un nuevo uso. Por dimensiones, por disponibilidad de espacio, por su naturaleza religiosa, el Seminario sería la sede perfecta para un Museo de la Semana Santa, y la Diócesis podría optar a alguna ayuda pública para acondicionar el edificio y abrir una parte a la ciudad y a sus visitantes.

El Museo de la Semana Santa sería también un buen escaparate de nuestra Semana Santa y por extensión de la ciudad. Astorga tendría por fin una carta de presentación inmejorable para que todos los peregrinos que hacen el Camino por motivos religiosos, que siguen siendo mayoría, conozcan nuestra Semana Santa y puedan volver a vivirla, a disfrutar de la ciudad, en otro momento y a otro ritmo. Y no olvidemos que en España hay millares de cofrades, hermanos y devotos de la Semana Santa que no pueden desplazarse en estas fechas, pero que a buen seguro encontrarán en el museo un buen motivo para escaparse a Astorga en otra época del año.

Hay fórmulas para que el mantenimiento del museo no resulte muy caro… Limitar los horarios de apertura, por ejemplo: el museo podría abrir solo por las mañanas o solo por las tardes, en función de la demanda. Pero Astorga puede, estoy seguro, tener su propio Museo de la Semana Santa, como ya lo tiene Ponferrada y como lo tienen otras ciudades como Zamora, Bilbao o Tobarra.

Me gustaría emplazar desde aquí, aunque no sea quién para ello, a las autoridades de la ciudad para discutir este tema, alcanzar un acuerdo y dirigirse a instancias superiores para buscar y encontrar financiación.

Un comentario

  1. Fernando Tagarro

    Puede ser interesante y el seminario no sería mal lugar.

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