Escapada de fin de semana: dos días para descubrir Astorga

Astorga fue fundada por el Emperador Augusto, saqueada por Almanzor y visitada por un Napoleón preocupado por la feroz resistencia que amenazaba sus planes. La ciudad es un libro abierto que hay que leer despacio, paseando entre edificios históricos, perdiéndose en sus museos y disfrutando de una gastronomía rica en productos y en matices.

Cruce de caminos desde hace más de 2.000 años, la hospitalidad está en el ADN de Astorga. La ciudad ha convivido siempre con el viajero de paso, con el turista, con el peregrino, y cuenta con una amplia oferta gastronómica y cultural para toda la familia. El sector más importante de nuestra ciudad lleva meses viviendo tiempos difíciles, pero ha tomado todas las medidas necesarias para dar la bienvenida a cuantos se animen a conocernos.

Qué ver en Astorga: siete ideas para organizar tu viaje

1. Palacio de Gaudí

El azar quiso que Gaudí fuera el arquitecto elegido para levantar el nuevo Palacio Episcopal en Astorga después del incendio del viejo palacio, del que poco o nada se recuerda ya. El diseño de Gaudí fue meticuloso, encargándose de supervisar los detalles más insospechados, como los ladrillos fabricados a medida para dar forma a un proyecto que se adelantó a su época en muchos sentidos. En la tienda del Palacio pueden encontrarse reproducciones de algunos de estos ladrillos.

Las audioguías del Palacio permiten disfrutar de la visita de forma independiente y hay diferentes versiones: para adultos, para familias y para grupos escolares. La visita al Palacio puede durar hasta 90 minutos, aunque generalmente será más breve.

Palacio de Gaudí, entre la muralla y la Catedral
Palacio de Gaudí, entre la muralla y la Catedral

2. Catedral de Astorga

La Catedral de Astorga fue una obra de siglos, como atestiguan los diferentes estilos arquitectónicos y artísticos que conjuga con sorprendente armonía. Sus naves, bóvedas y capillas son buena muestra del gótico, siendo renacentista la fachada sur; la fachada principal es la obra más destacada del barroco leonés. El diferente color de las torres se debe a que fueron levantadas con varios siglos de diferencia, empleándose una piedra distinta en cada ocasión.

El interior de la Catedral esconde dos joyas: el coro de nogal, de estilo flamenco, y el retablo mayor (s. XVI), en madera policromada, obra de Gaspar Becerra. El Museo de la Catedral, dedicado al arte sacro, cuenta con varias piezas singulares, como la arqueta de San Genadio o el Cáliz de Alonso de Portillo.

3. Plaza Mayor y Ayuntamiento

La Plaza Mayor de Astorga, cuadrada y con soportales, está presidida por la fachada barroca del Ayuntamiento. La fachada del Ayuntamiento está coronada por un reloj de autómatas en el que dan las horas las figuras de una pareja de maragatos (llamados a veces Colás y Colasa, a veces Colás y Zancuda). El tiempo se detiene en la plaza a mediodía para disfrutar de ese espectáculo efímero que se repite, cada hora, desde 1748.

Estamos en pleno corazón de Astorga, rodeados de confiterías, de restaurantes, de bares de tapas, de hoteles y también de tiendas. El chocolate y la cecina están en la mayoría de listas de la compra de quienes nos visitan; también las mantecadas, los hojaldres y los excelentes embutidos de la zona. Otros productos locales que han conquistado a cuantos los conocen son las mantas artesanales de Val de San Lorenzo y la orfebrería tradicional maragata, que todavía se encuentra en algunas joyerías locales.

La Plaza Mayor es un buen punto de partida para disfrutar de las tapas en Astorga, que se sirven de forma gratuita junto a cada consumición. En la propia plaza y en las calles que la rodean hay numerosos bares en los que se puede disfrutar de las tapas, muchas de ellas elaboradas con producto local.

4. Astorga romana

El oro de Las Médulas propició que un campamento militar en los confines del imperio se convirtiera en Asturica Augusta, una de las urbes más prósperas de Hispania. La importancia de la ciudad y su situación estratégica en el noroeste peninsular la dotaron de las mejores infraestructuras: desde la muralla, que ha llegado a nuestros días, hasta las cloacas romanas, parte de las cuales pueden visitarse dentro de la Ruta Romana. Entre los restos romanos de la ciudad sobresale la Ergástula, por la que se accede hoy al Museo Romano. La ruta por la Astorga de la época romana incluye también la visita a dos complejos termales y a la domus del oso y los pájaros, en la que se conservan algunos mosaicos de bella factura.

Las vías romanas que llegaban a Astorga desde el este (Caesar Augusta, hoy Zaragoza) y desde el sur (Emerita Augusta, hoy Mérida) coinciden en buena parte de su trazado con dos de las principales rutas de peregrinación a Santiago de Compostela, el Camino Francés y la Vía de la Plata.

5. Ruta por los pueblos maragatos

La Maragatería es una comarca singular, con un paisaje modelado hace 2.000 años por la minería a cielo abierto romana, que se sirvió de desmontes, montículos y lagunas artificiales para explotar los yacimientos auríferos de la zona. Sobre ese paisaje singular se asentaron los maragatos, conocidos y respetados durante siglos como arrieros. Fue la actividad arriera de muchos de sus habitantes la que condicionó la arquitectura de la zona, en la que las casas se configuraban en torno a un gran patio central con espacio para animales y carros.

Castrillo de los Polvazares, pueblo con encanto anclado en el siglo XVI
Castrillo de los Polvazares, anclado en el siglo XVI

Qué ver en Maragatería

  • Pueblos maragatos: la tradicional casa maragata, convertida en ocasiones en hotel rural o en restaurante, puede verse en pueblos como Castrillo de los Polvazares, Santa Colomba de Somoza, Val de San Lorenzo, Santiago Millas y Rabanal del Camino.
  • Edificios singulares: cada pueblo tiene su iglesia y, a veces, una ermita. Entre las iglesias podemos citar la de San Juan Bautista (Turienzo de los Caballeros) y la de San Juan Evangelista (Murias de Pedredo). Resultan de interés la ermita del Ecce Homo, a pie del Camino, en Valdeviejas y la dedicada a Nuestra Señora la Virgen de los Remedios, patrona de Maragatería, en Luyego. La arquitectura civil, amén de las numerosas casas maragatas, nos ha legado el torreón de los Osorio, en excelente estado de conservación, en Turienzo de los Caballeros.
  • Los miradores permiten al visitante observar el paisaje maragato con la perspectiva necesaria para apreciar la huella romana. Los mejores miradores de Maragatería están situados en Pedredo (mirador de Pedredo), en Santa Colomba de Somoza (mirador de Laguna Cernea) y en Rabanal del Camino (mirador de la Fucarona).
  • Rutas de senderismo o en bicicleta: existen diferentes rutas para recorrer Maragatería a pie o en bici. Una de las más atractivas comienza entre Lucillo y Filiel, señalizada a un lado de la carretera. Tras un breve paseo se llega a los conocidos como «petroglifos del Teleno«, a unos 15 minutos caminando del lugar donde se puede dejar aparcado el coche.

6. Museo del Chocolate

El Museo del Chocolate de Astorga nació como una colección privada de objetos relacionados con la industria chocolatera local. En 1994 José Luis López abrió una modesta exposición que pronto se vio desbordada por la curiosidad de astorganos y visitantes. El Ayuntamiento adquirió la colección, integrada por unas 11.000 piezas, con el compromiso de exhibirla en las mejores condiciones.

En la actualidad el Museo del Chocolate está instalado en un palacete modernista restaurado que perteneció a un industrial chocolatero; sus nueve salas exhiben en torno a una cuarta parte de los fondos del museo. Una de las grandes virtudes de este museo es que permite hacerse una idea muy precisa de lo que la industria del chocolate supuso para la Astorga del primer tercio del siglo XX, ya que fomentó numerosas actividades auxiliares: desde talleres en los que fabricar y reparar la maquinaria, hasta imprentas, en las que se crearon algunas de las colecciones de objetos publicitarios más codiciadas de la época.

La pequeña tienda del museo permite degustar y adquirir algunos de los chocolates que aún hoy se fabrican en nuestras comarcas.

7. Lo que nadie te cuenta de Astorga

Uno de los edificios civiles mejor conservados de la ciudad es la Casa del Sacristán (siglo XVII), frente a la Catedral; alberga la exposición más sorprendente que puede verse en Astorga, un auténtico «gabinete de curiosidades» en pleno siglo XXI.

Hay un ventanuco en el muro que une la iglesia de Santa Marta con la capilla de San Esteban, entre el Palacio de Gaudí y la Catedral, que ha pasado inadvertido durante años. Unos escalones permiten asomarse al horror que se esconde entre esas cuatro paredes: la celda de las emparedadas.

En un pináculo del ábside de la Catedral puede verse la estatua de Pedro Mato, un maragato sobre el que circulan diferentes leyendas, pero del que nada cierto se sabe.

En los últimos meses echamos de menos los desfiles de pendones leoneses que veíamos en alguna de nuestras celebraciones tradicionales. Astorga cuenta con un monumento dedicado a esta singular tradición; pese a la polémica inicial lo cierto es que se ha convertido en uno de los rincones más instagrameables de la ciudad.

Monumento a los pendones leoneses (imagen de Asturic Spleen)

Cuando las murallas de Astorga se quedaron pequeñas y la ciudad comenzó a crecer lo hizo sobre todo hacia el oeste, en lo que dio en llamarse Rectivía. La vieja iglesia del barrio se quedó pequeña cuando las casas dieron paso a los bloques de pisos, así que se derribó por completo para construir una iglesia moderna que abrió sus puertas en 1972. Cuenta con elementos de interés sorprendentes, como sus vidrieras o los mosaicos de su fachada, realizados por los vecinos del barrio.

No solemos pensar en el desayuno cuando hablamos de la gastronomía de Astorga, pero no se me ocurre mejor forma de empezar el día que el tradicional chocolate a la taza, acompañado por mantecadas o algún otro dulce local. La Chocolatería Sonrisas es un buen lugar para degustarlo.

La ciudad cuenta con varios parques y zonas verdes, algunos tan integrados en el casco histórico como el Parque del Melgar o el de la Sinagoga. Más alejados del centro están los parques de La Eragudina o El Mayuelo. Todos ellos cuentan con zonas para el descanso y para el paseo al aire libre en espacios amables para los más pequeños.

Consejos para tu viaje a Astorga

¿Cómo llegar a Astorga?

Astorga está situada al pie de la autovía A-6, a 329 kilómetros de Madrid y a 264 de La Coruña, unas tres horas de viaje en coche en ambos casos. Ponferrada está a 62 kilómetros, también por la A-6. León, capital de la provincia, está a 50 kilómetros, tanto por la N-120 como por la AP-71.

La ciudad cuenta con conexiones por autobús y por tren tanto con la capital provincial y con Ponferrada como con Madrid. El autobús cuenta con varias frecuencias diarias; en tren el número de frecuencias varía a lo largo del año, es aconsejable reservar con unos días de antelación siempre que sea posible.

¿Dónde dejar el coche en Astorga?

Algunos hoteles cuentan con aparcamiento propio, que puede ser la opción más cómoda. Si el alojamiento no dispone de aparcamiento o no cuenta con plazas disponibles las mejores zonas para aparcar en Astorga son:

  • Aparcamiento del Melgar (Avenida de las Murallas, 11): aparcamiento amplio y gratuito, a menos de 10 minutos andando de los principales monumentos, de la zona comercial y de buena parte de los hoteles.
  • Avenida de las Murallas: numerosas plazas de aparcamiento gratuito a un paso del casco histórico.
  • Avenida de Ponferrada: es la continuación de la anterior, se aleja del centro, pero sigue estando muy cerca de los puntos de interés de la ciudad.
  • Aparcamiento de la Plaza de San Roque (Plaza de San Roque, 10): junto a la antigua N-VI, al pie de la muralla, es un aparcamiento amplio y situado muy cerca del Ayuntamiento.
  • Centro de la ciudad: hay pocas plazas y prácticamente todas son de aparcamiento regulado. La zona azul es de pago de lunes a viernes en horario de mañana y tarde y los sábados por la mañana. El aparcamiento en zona azul está limitado a un máximo de tres horas en la misma calle.

Astorga cuenta también con un área de servicios y pernocta para autocaravanas situada en las inmediaciones de la plaza de toros.

¿Dónde comer un buen cocido maragato?

El cocido maragato es un plato contundente, servido en tres vuelcos, propio de Maragatería, en León. La mayoría de restaurantes de la ciudad y de la comarca lo sirven, pero es conveniente acudir siempre con reserva.

Casa Maragata tiene dos restaurantes en Astorga en los que sólo se sirve cocido maragato; su dedicación a este plato singular los convierte en una garantía, aunque sigue siendo aconsejable reservar, ya que suele estar completo en fines de semana, puentes y festivos.

En los restaurantes mejor valorados de Astorga, Serrano y La Peseta, también se sirve cocido maragato, aunque en el primero sólo por encargo.

El cocido maragato del Restaurante Serrano
El cocido maragato del Restaurante Serrano

A pocos kilómetros de Astorga, en Maragatería, hay varios restaurantes que ofrecen un buen cocido maragato, generalmente en casonas maragatas bien cuidadas:

  • Mesón Casa Lucinio, en Santiago Millas, a 10 km.
  • Casa Pepa, en Santa Colomba de Somoza, a 17 km.
  • La Venta de Goyo, en Valdespino de Somoza, a 10 km.
  • Restaurante La Lechería, en Val de San Lorenzo, a 8 km.
  • Restaurante Entrepiedras, en Castrillo de los Polvazares, a 7 km.

¿Dónde dormir en Astorga?

Astorga ofrece una amplia variedad de alojamientos, desde hoteles con spa hasta apartamentos turísticos y casas rurales, tanto en la propia ciudad como en toda la comarca. Muchos de los establecimientos pueden reservarse a través de los principales portales del sector, aunque desde mi experiencia siempre es preferible reservar directamente con el alojamiento. Estas son mis sugerencias para descansar durante su estancia en Astorga:

  • Hotel Spa Ciudad de Astorga: hotel de cuatro estrellas situado en la Calle Los Sitios, muy cerca del Palacio y la Catedral.
  • Hotel Astur Plaza: hotel de tres estrellas situado en plena Plaza Mayor.
  • Casa Manuela: apartamento turístico (hasta seis personas en tres dormitorios).
  • Hostería Camino: alojamiento rural ubicado en Luyego de Somoza, en el corazón de Maragatería. Cada habitación es única y está decorada con gusto y con mimo.
  • Hotel rural La Lechería: situado en Val de San Lorenzo.